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May 9, 2018

¿Cómo debemos actuar cuando sufrimos un ataque de pánico?

May 9, 2018

Os presentamos un nuevo artículo de nuestra psicóloga Beatriz Lamas. Esperamos que sea de vuestro interés.

 

El ataque de pánico se ha convertido en un problema que está a la orden del día. Se estima que un 15% de la población general experimenta al menos un ataque de pánico en su vida. Diferentes estudios muestran una tendencia creciente de su incidencia, por ello, es necesario saber que es y cómo debemos actuar.

 

Se denomina ataque de pánico o crisis de angustia, a una aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, que suele ir acompañado de los siguientes síntomas, que se inician de forma brusca y alcanzan su máxima expresión en los primeros minutos. Es importante conocer que su aparición puede ocurrir desde la calma o cuando tenemos ansiedad, sin embargo no es necesario que estemos nerviosos para que se desarrolle.

 

Los síntomas asociados a un ataque de pánico suelen ser:


• Palpitaciones, sacudidas del corazón p elevación de la frecuencia cardíaca
• Sudoración
• Temblores o sacudidas
• Sensación de ahogo o falta de aliento
• Sensación de atragantarse
• Opresión en el pecho
• Náuseas o molestas abdominales
• Escalofríos, mareo o desmayo
• Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo)
• Miedo a perder el control
• Miedo a morir

 

Es uno de los problemas psicológicos que mayor  malestar genera, porque muchas veces, se confunde con un ataque al corazón y las personas que lo sufren piensan que se van a morir, por eso es importante conocer los síntomas para poder detectarlo.

 

El primer ataque de pánico ocurre de forma espontánea pero la manera que tengamos de afrontarlo, puede hacer que su frecuencia de aparición aumente y se cronifique el problema, o por lo contrario, nunca más aparezca.

 

El problema es que en la mayoría de los casos, desconocemos lo que nos está pasando, y no entendemos por qué nos estamos sintiendo así, por lo que comienza una preocupación persistente, ante la posibilidad de sufrir nuevos ataques de pánico y  dejamos de hacer cosas para que no nos vuelva a suceder, especialmente todo lo relacionado con la activación fisiológica (ejercicio físico, consumo de alcohol, cafeína, actividad sexual…), todas aquellas cosas que nos aumentan la tasa cardíaca o pueden hacer que perdamos el control.

 


Al mismo tiempo, como tenemos miedo a que ese acontecimiento se vuelva a repetir, comenzamos a prestar mucha más atención a nuestros propios síntomas, centrándonos en si hace mucho calor, en si hay mucha gente, si llevo el móvil, o la botella de agua, comenzamos a tener lo que se denominan conductas de seguridad, es decir, empezamos a tener en cuenta cosas que antes ni nos planteábamos.

 

Como poco a poco, vamos viendo que ya no nos dan esos ataques, nos vamos convenciendo a nosotros mismos de que lo estamos haciendo bien, pero el problema es que sin darnos cuenta, cada vez estamos dejando de hacer más cosas, para evitar que el ataque de pánico aparezca.

 

La realidad es que a corto plazo estamos consiguiendo solventar el problema pero lo que ocurre, es que a largo plazo estamos cronificándolo  y limitándonos cada vez más.

 

Hay que tener en cuenta que: 
- Un ataque de pánico genera mucho malestar, pero como mucho dura alrededor de 10 minutos tiene un pico de explosión máxima, pero luego la ansiedad baja sola
- Nadie se muere de un ataque de pánico, aunque los síntomas sean semejantes a los de un ataque al corazón, no tiene nada que ver
- Nosotros mismos podemos provocarnos un ataque de pánico, porque cuando tenemos una hipervigilancia hacia los síntomas (estamos más pendientes de lo que nos pasa), aumentamos nuestra activación y con ello nuestra frecuencia cardíaca que interpretamos de manera errónea como una amenaza, pensamos que estamos sufriendo un nuevo ataque, pero en realidad solo estamos más activados de lo normal y esto provoca que esa frecuencia cardíaca aumente más  y  con ello tengamos más sensaciones corporales que hacen que el ataque de pánico se dispare.

 

Algunos aspectos para tener en cuenta si nos da un ataque de pánico:
- Cambiar el foco atencional, es decir, cuando nos demos cuenta que nos estamos fijando mucho en nuestros síntomas o que no estamos empezando a poner nerviosos, podemos utilizar una tarea distractora, como por ejemplo: contar de 300 a 0 de tres en tres, o describir el paisaje que estamos viendo, esto hará que dejemos de focalizar nuestra atención en nuestros síntomas por lo que nuestra activación descenderá
- Podemos darnos autoinstrucciones. Frases como ej: “Estoy tranquilo, no me va a pasar nada, es normal que me sienta así”
- Es importante que si nos da un ataque de pánico permanezcamos en la situación que estemos hasta que nos tranquilicemos, podemos usar alguna técnica de relajación para calmarnos pero es importante no escapar de la situación que nos está generando malestar porque de esta forma no aumentaremos el problema
- No dejes de hacer cosas por miedo a que te dé, porque lo único que vas a conseguir es que cada vez hagas menos cosas, porque cada vez serás mucho más restrictivo

 

Si con todos estos consejos sigue generándote malestar, recuerda que el ataque de pánico es uno de los problemas psicológicos donde el tratamiento psicológico tiene mayor eficacia y que  en la Consultoria de Psicología  de www.ayudadiabetes.com te podemos ayudar. No te lo pienses y busca soluciones.

 

 

 

 

 

Beatriz Lamas González

Psicóloga en www.ayudadiabetes.com

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